Ver todos
Ver todos
Los Highlights Diarios Disfrútalos ahora

Etapa 8

Chieti > Fermo


La esperada etapa de los ‘muros’ comienza en Chieti.


Chieti

La esperada etapa de los ‘muros’ comienza en Chieti, donde lo primero es rendir el debido homenaje al Guerrero de Capestrano, una escultura de piedra y mármol del siglo VI a.C. hallada en una necrópolis de la antigua ciudad de Aufinum: es una de las obras más monumentales e impresionantes del arte itálico, pues representa a un guerrero de nada menos que 2,10m de altura. Se admira -siempre con un más que debido respeto- en el Museo Arqueológico Nacional de Abruzos, alojado en la neoclásica Villa Frigerj, antes de recorrer el Corso Marrucino, eje principal del casco histórico jalonado de edificios señoriales. También merece una visita la Catedral de San Giustino, joya románica y barroca con su imponente campanario, las seis pequeñas naves de dos tramos cada una de la Cripta y la Capilla barroca de la Archiconfraternidad del Sacro Monte de los Muertos, mientras que los Templetes Romanos y el Anfiteatro son mudos testigos de un pasado antiquísimo.

Tras un breve giro por el interior teatino, el trazado alcanza la costa adriática en Montesilvano, donde comienza el largo ascenso costero atravesando renombradas estaciones de playa como Silvi Marina, Roseto degli Abruzzi y Alba Adriatica. Parada obligatoria en San Benedetto del Tronto, animada y bulliciosa, que engancha también con el singularísimo Museo del Mare ubicado en la zona del puerto. Por sus dimensiones y la variedad de su oferta expositiva, el Museo está considerado uno de los más completos de su clase. Se encuentra en la zona del Mercado íctico y se distribuye en varias sedes, cada una dedicada a un aspecto específico. Se pueden visitar el Antiquarium Truentinum, el Museo de las Ánforas, el Museo Íctico Augusto Capriotti y el Museo de la Civilización Marinera de las Marcas.
La carrera sigue la costa hasta Grottammare y Cupra Marittima, para internarse después en el interior marchigiano, famoso en todo el mundo también por la excelencia de sus empresas de calzado.

Fermo

Aquí comienza el temido —por los corredores— tobogán entre valles y colinas, definido en primer lugar por las subidas que llevan a Montefiore dell’Aso, a Monterubbiano y por primera vez a Fermo. Pero no ha terminado. Tras un último guiño al Adriático, aún quedan el muro de Capodarco y la subida —nada sencilla— que devuelve a Fermo, donde está situada la meta del día.
La visita a las Cisternas romanas, que datan de la época de Augusto (siglo I d.C.) y están compuestas por treinta habitaciones comunicadas, es una de las paradas ineludibles en la ciudad. El corazón de la ciudad es, sin embargo, la Piazza del Popolo, un elegante espacio renacentista rodeado de pórticos y flanqueado por edificios históricos como el Palazzo dei Priori y el Palazzo Apostolico. En el punto más alto de la ciudad se encuentra el Parco del Girfalco, zona verde donde se alza el Duomo de Fermo, edificio reconstruido en el siglo XIII sobre estructuras preexistentes más antiguas y dotado de una significativa estratificación arquitectónica.

Giro d'Italia Stage Challenge