Etapa 1
Nessebar / Несебър > Burgas / Бургас
La Grande Partenza de Bulgaria arranca desde las orillas del Mar Negro.
Nessebar
Nessebar, hoy una de las localidades balnearias mejor equipadas del país, con sus grandes hoteles construidos junto a las playas, atesora una larguísima historia y un patrimonio monumental de enorme relevancia. No es casualidad: la localidad fundada por los tracios hace más de tres mil años forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Su casco histórico se asienta sobre un istmo unido a tierra firme por una breve carretera asfaltada: una vez cruzadas las antiguas puertas de la ciudad se entra en un mundo sorprendente, caracterizado por las típicas construcciones de madera de los siglos XVII y XVIII y por un gran número de iglesias de época medieval. De las cerca de 40 que en su día convirtieron a la ciudad en la que tenía más iglesias per cápita del mundo, todavía se pueden visitar una decena. Entre las más interesantes están la Iglesia del Pantokrator, construida en los siglos XIII-XIV en estilo bizantino, la Iglesia de San Juan Bautista que data de los siglos X-XI, con tres naves y cuatro órdenes de columnas que sostienen la cúpula, y la más reciente Iglesia del Redentor-S. Spas (siglo XVII), cuyo interior es un espacio único con frescos bien conservados en las paredes que ilustran episodios de la vida de Jesús.
Dejado atrás el sorprendente joyero artístico de Nessebar, el trazado de la carrera llega a Pomorie, también de antiquísimos orígenes pero destruida en repetidas ocasiones por guerras e incendios. Siempre capaz de renacer de sus propias cenizas, Pomorie es hoy una moderna localidad costera y una reconocida estación termal. Vale la pena visitar las salinas que siguen en activo y el Museo de la Sal anejo, donde se pueden ver herramientas y reconstrucciones que narran siglos de historia de la actividad extractiva, base de la prosperidad económica de la localidad.
Burgas