Etapa 15
Voghera > Milano
En Milán habrá espectáculo y, probablemente, festival de los velocistas.
Voghera
En Milán habrá espectáculo y, probablemente, festival de los velocistas. Y por más breve que sea, la carretera que conduce a la capital lombarda ofrece numerosos lugares de interés. El rico patrimonio histórico de Voghera incluye en primer lugar el Castello Visconteo, edificado en 1372 y con frescos atribuidos al Bramantino. En el corazón de la ciudad se encuentra el Duomo di San Lorenzo, comenzado en el siglo XVII, que conserva en su interior un órgano Serassi de 1833 y los llamados Tesori del Duomo: brocados de oro, mobiliario precioso y miniaturas. El estilo y la belleza nunca han dejado de ser una seña de identidad de Voghera: aquí nació, por ejemplo, Valentino Garavani, el modisto recientemente fallecido al que se ha dedicado el elegante Teatro Sociale.
La etapa recorre en su primera fase la antigua Vía Postumia, que se extiende por las últimas estribaciones del Oltrepò Pavese, cuna de vinos de altísima calidad y donde resulta agradable descubrir pueblos y castillos de larga historia. Parada obligada en Stradella, de cuyo importante pasado da testimonio en primer lugar la imponente Torre Civica. Pero la visita a la localidad no está completa sin pasar por el Museo della Fisarmonica, que cuenta la evolución del instrumento desde 1876, cuando se abrió aquí el primer taller de Italia, hasta hoy.
Pavía, joyero artístico poco conocido, requeriría una jornada entera para descubrirla. Las paradas obligatorias son el Duomo, coronado por la tercera cúpula más grande de Italia; la Basilica di San Michele Maggiore, donde se sucedieron a lo largo de los siglos numerosas coronaciones, entre ellas la de Federico I, conocido como ‘Barbarroja’; y la Basilica di San Teodoro (siglo XI), con sus maravillosos frescos del siglo XVI.
Justo a las afueras de la ciudad reclama la máxima atención el monumental complejo de la Certosa di Pavia, edificada entre los siglos XIV y XV y ampliada en varias ocasiones, que representa uno de los conjuntos religiosos más grandiosos de Lombardía.
Milano
El carrusel final por las calles y avenidas de Milán será a toda velocidad. Como todo lo que sucede en la ciudad, por otra parte. Para descubrir algún lugar menos conocido de la capital de la moda y el diseño se puede ir en busca de algunos museos que, por encima de otros aspectos, celebran la creatividad, la técnica y la innovación.
Empezando por el ADI Design Museum, inaugurado en 2021, que alberga la colección histórica del Compasso d'Oro e importantes exposiciones temporales. También el MUDEC – Museo delle Culture propone importantes exposiciones que acompañan a una colección permanente rica en piezas que narran milenios de creatividad de pueblos de los cinco continentes. En el palacio de la Triennale, a dos pasos del Castello Sforzesco, se encuentra el Museo del Design Italiano, que acoge una colección de unas 1.600 piezas particularmente representativas del diseño de nuestro país entre 1946 y 1981. Muy cerca, uno se sumerge en el mundo de la creatividad en lo que fue el estudio de Achille Castiglioni, uno de los padres del diseño en Italia. No hay que perderse tampoco la visita al Archivio Gae Aulenti, con sede en la casa proyectada y habitada por la propia archistar en via Fiori Oscuri, que reúne dibujos, maquetas, objetos de diseño y obras de arte contemporáneo adquiridas a lo largo de los años.