Etapa 20
Gemona del Friuli 1976-2026 > Piancavallo
Desde la renacida Gemona hasta las emociones de Piancavallo.
Gemona del Friuli
Cincuenta años. Eso es lo que ha pasado desde el terremoto que arrasó Gemona del Friuli y una amplia franja de su región. Una tragedia de la que, sin embargo, el Friuli supo levantarse pronto. Con una fuerza y una dignidad sin igual. Una recuperación de la que la propia Gemona es el testimonio más elocuente. De entre los escombros de 1976 nació una ciudad nueva, pero capaz de mantenerse fiel a sí misma, orientando la reconstrucción bajo el lema "dove era e com'era" (donde estaba y como estaba). Antes de la salida de la vigésima etapa del Giro d'Italia, resultará especialmente interesante pasear por sus calles para admirar el Duomo de Santa Maria Assunta, reconstruido conservando elementos distintivos como el gran rosetón y la galería de la Epifanía, el Castello, el renacentista Palazzo Boton y el Santuario de Sant'Antonio, considerado el más antiguo del mundo dedicado al Santo de Padua. Erigido en el siglo XIII en el lugar donde el Santo se hospedó, conserva exvotos, obras de arte y la llamada "Cella del Santo".
Piancavallo
Nada más dejar Gemona se llega a Bordano, el "pueblo de las mariposas", conocido por la presencia de numerosos y coloridos ejemplares en su territorio. La Casa delle Farfalle acoge en sus invernaderos más de 400 especies de estos lepidópteros, y son también muchos los murales que representan a estos insectos pintados en las casas de un pueblo verdaderamente sorprendente. En Colloredo di Montalbano se admira el castillo de origen del siglo XIV, coronado por la Torre con el Reloj; luego, acercándose a las montañas, llega el turno de Forgaria. Aquí se visita el museo al aire libre "I luoghi della Grande Guerra nel Friuli collinare", y después se alza la vista para observar el vuelo de los buitres leonados y otras especies de rapaces que pueblan la reserva natural del Lago di Cornino. Maniago, por su parte, merece una parada para visitar el Museo dell'arte fabbrile e della coltelleria, que celebra la larga historia de la forja en la Valcellina.
Tras el primer paso por Aviano —donde se admiran en la misma plaza el Duomo de San Zenone de estilo neoclásico, con notables lienzos de los siglos XVI y XVII en su interior, y el Palazzo Menegozzi con sus estatuas coronando la fachada— y una primera ascensión hasta Piancavallo, uno se relaja a orillas del Lago di Barcis, que deslumbra con el brillante color verde de sus aguas y desde cuyas márgenes se pueden disfrutar magníficos panoramas sobre las Prealpes del Friuli que se elevan sobre él.
Y aquí, finalmente, Piancavallo, capital del deporte de montaña en las Prealpes Cárnicas, que también en verano ofrece innumerables posibilidades de disfrute. ¿Un ejemplo? La Passeggiata delle Malghe, un recorrido circular de unos 12 km que atraviesa bosques y prados, ofreciendo puntos panorámicos sobre la llanura y permitiendo descubrir las tradicionales estructuras de alpaje del lugar. Un esfuerzo, en definitiva, limitado, capaz de regalar emociones que permanecerán largo tiempo en el corazón.