Confianza en sus posibilidades y una enorme frialdad. Thomas Silva (Maldonado, 2001) logró poner a su país en el mapa con la primera victoria de etapa de Uruguay en la historia del Giro d’Italia… en solo la segunda jornada de un charrúa en la carrera. “Prefiero que quede para la historia el poder conseguir algo antes que simplemente participar”, afirmaba este jueves, en la víspera del arranque de la Corsa Rosa en Bulgaria. Y a fe de que lo consiguió.
Arranque exótico para alguien que se ha construido la vida a 13.000 kilómetros de su casa, como su padre, emocionado, recalcaba en la meta de Veliko Tarnovo, hasta la que con orgullo siguió a su querido ‘Thomi’. Un salto inimaginable solo siete años antes, cuando aún competía con los colores azul y amarillo del Club Ciclista Maldonado.