En su magnífica carrera, Filippo Ganna siempre ha tenido un hombro en el que apoyarse en los momentos buenos y en los malos: la contrarreloj. Ese devastador esfuerzo en solitario que te deja desnudo, con las piernas ardiendo y a merced de tus pensamientos, para él, siempre ha sido un puerto seguro.
No siempre ha ganado; es más, ha sufrido también algunas derrotas dolorosas. Pero en la crono hay pocas variables, pocas tácticas, pocos factores externos que influyan, y si influyen significa que has tenido realmente mala suerte. Si ganas, es porque eres el más fuerte; si pierdes, es porque has encontrado a alguien más fuerte que tú. Punto. Los términos medios escasean.