Hay muy pocos talentos capaces de destrozar un pelotón plagado de velocistas a pocos kilómetros de meta y presentarse en solitario en una llegada llana. Alec Segaert ha honrado este jueves, en la Etapa 12 del Giro d’Italia 2026 con final en Novi Ligure, la tradición del ‘finisseur‘, un término más utilizado en francés o italiano y casi en desuso en el ciclismo de habla hispana, pero que revela una estirpe breve y de absoluta leyenda, de la que hablaremos más adelante.
Para que el belga coronase la fiesta de Bahrain Victorious se tuvo que partir desde Liguria, desde una Imperia ‘santo y seña’ de la Milano Sanremo, cuyo tramo final en sentido inverso se cubrió durante la primera mitad de carrera. Allí, otra vez, como en tantas jornadas de esta Corsa Rosa, la fuga no se consolidó nunca. Llegamos a tener 18 ciclistas en cabeza, tantos que la ‘fuga de la fuga’ no tardó en formarse y seis marcharon al frente hacia el Colle Giovo (3ª categoría) y el Bric Berton (3ª categoría)… pero qué es eso de utilizar una jugada de Chente sin el equipo de Chente presente en el corte.