Se acabó la espera. El 109º Giro d’Italia arranca este viernes por primera vez en Bulgaria, un país que nunca había acogido una Gran Vuelta, con la Nessebar – Burgas (147 km), un estreno a orillas del Mar Negro que en condiciones normales entregará la primera Maglia Rosa a uno de los hombres más rápidos del pelotón.
Una jornada casi plana, con dos breves cotas de 4ª categoría en un circuito intermedio, que invita a soñar a los velocistas puros. Pero el Mar Negro y sus embates costeros pueden ser un factor a tener en cuenta: el viento puede romper el pelotón y complicar planes a más de un equipo tren antes de la línea de llegada.