Y vino, y vio, y venció. Como Julio César, se sabía desde el primer momento que Jonas Vingegaard (Visma | Lease a Bike) puso sus pies en Bulgaria que el Trofeo Senza Fine del Giro d’Italia 2026 sería suyo. Estaba escrito. Vino a por el título, porque el trabajo estaba hecho. La Corsa Rosa incorpora a otra leyenda del ciclismo moderno a su palmarés y lleva a un octavo ciclista al Olimpo de la Triple Corona, la de los ganadores de las tres Grandes Vueltas del ciclismo.
Pero para besar a su mujer, Trine, y a sus dos hijos, a los que menta cada día y saluda en su manillar en los triunfos, el danés no tuvo un paseo por el Circo Massimo. Se voló a más de 51 km/h en las últimas ocho vueltas por la Ciudad Eterna, con un sinfín de ataques entre los que destacó uno en particular, surgido en los dos giros finales, cuando más picaban las piernas tras 24 días del máximo nivel ciclista.