Pogačar contra Van der Poel: el desafío infinito
Eso no quita que, también para la Milano-Sanremo 2026, los favoritos sean quienes suelen dominar las otras carreras: Tadej Pogačar (UAE Team Emirates-XRG) y el vigente campeón Mathieu Van der Poel (Alpecin-PremierTech). Sin embargo, las ediciones recientes demuestran que, para ganar, no solo hacen falta piernas y fuerza, sino también fantasía y timing. Ellos son los más fuertes, hay pocas dudas al respecto, pero en la Sanremo a menudo eso no basta.
El esloveno afrontará su sexto asalto a la Classicissima, que puede presumir de ser prácticamente la única carrera que ha rechazado en varias ocasiones al Caníbal del ciclismo moderno. El año pasado hizo que la Cipressa pareciera una especie de Stelvio, y aun así no bastó para ganar, aunque sí para cambiar la partitura clásica de la Sanremo. Hasta que no la gane, como él mismo ha expresado, seguirá dándose de cabeza contra ella.
Van der Poel, en cambio, estará en la salida con la tranquilidad de quien sabe que ya la ha ganado dos veces, y todo lo que venga será un extra. Sin embargo, la condición que ha mostrado entre el Omloop Nieuwsblad y la Tirreno Adriatico asusta, y estamos dispuestos a apostar a que, dondequiera que Pogačar quiera moverse, él estará ahí, atento a su rueda. A diferencia de Tadej, el neerlandés sabe que también puede triunfar en un eventual sprint reducido.
No hay que subestimar, sin embargo, a las segundas bazas de ambos, si es que queremos llamarlas así. Isaac Del Toro (UAE Team Emirates-XRG) es una de las incógnitas más interesantes: ¿cómo querrá usarlo Pogačar? ¿Como último hombre o como pieza para intentar, quizá, hacer salir a Van der Poel de su escondite? El campeón del mundo de ciclocross, en cambio, tendrá a Jasper Philipsen para lanzar en caso de que se llegue al sprint en la Via Roma, tal y como hizo con excelentes resultados en 2024.