“Cuando monto en la bicicleta, lo que siento es que soy yo. Cuando voy en bicicleta siento que toda mi energía va concentrada en algo”. Solo así se comprende el mayúsculo esfuerzo que Egan Bernal realizó desde su gravísimo accidente en 2022 hasta volver a cuajar una de las mejores temporadas de su carrera en 2025. El doble campeón nacional de Colombia -todavía por ver si el de Zipaquirá saldrá a defender sus títulos dentro de algunas semanas- fue todo entrega en un año donde el infortunio y la gloria volvieron a entremezclarse en una forma que solo el ciclismo representa.
Fue el año en que el pupilo del añorado Gianni Savio volvió a levantar los brazos; también el de un nuevo triunfo en una Gran Vuelta -el que logró en Castro de Herville, en La Vuelta, aunque no pudiese celebrarlo propiamente por las protestas-; pero sobre todo, el de su reencuentro con el Giro d’Italia. Su querida Corsa Rosa, la que le vio triunfar en su única participación previa, 2021, tras una actuación prodigiosa.