No siempre hace falta cambiar de equipo para cambiar de rumbo. Enric Mas lleva años siendo el líder de Movistar Team en el Tour de Francia, y esa fidelidad al mes de julio le ha costado más de una crítica. Pero cuando se retiró en la última edición de la Grande Boucle, ya tenía clara la conversación que iba a tener con Eusebio Unzué. “Cuando me retiré en el Tour, ya sabía que le iba a proponer correr el Giro d’Italia“, explicaba el balear hace unas semanas durante la Volta a Catalunya. Sufrió primero una tromboflebitis; después, una lesión en la mano derecha que resultó bastante más seria de lo que trascendió.
El regreso no ha sido sencillo para el de Artà. “Llegamos con incertidumbre“, reconocía el pasado marzo, durante una Volta en la que se limitó a acompañar a un Cian Uijtdebroeks que fue top-ten. La gran cita, en cualquier caso, es en en mayo, y para ella Mas tiene una ambición clara: “Me gustaría estar en el podio“. No es una declaración de intenciones a la ligera. El de Artà, concentrado tres semanas con el bloque del Giro para llegar a punto, cambiará en mayo la altitud de Andorra por el calor de Bulgaria. “Hacer algo diferente después de tantos años es importante“, decía.