Alejandro Valverde sigue levantando pasiones cuatro años después de producirse su retirada tras dos décadas en activo. A pesar de haberse convertido en, entre otras cosas, seleccionador español o embajador de turismo de la Región de Murcia, su vida no ha cambiado mucho tras colgar los dorsales y transformarse en mito: “Me sigue gustando salir con la bici y hacer mis entrenamientos con la grupeta, pero ya todo de un modo más tranquilo. De vez en cuando voy a una competición, de grável o de mountain bike, donde lo importante es pasarlo bien y disfrutar de la bici y de la gente”.
El campeón del mundo de fondo en carretera en Innsbruck 2018 y autor de 133 victorias con profesionales, que cumple este sábado 46 años, recuerda con enorme cariño su paso por el Giro d’Italia hace exactamente diez campañas (2016). “Es verdad que debuté tarde pero es una carrera que me encantó y que disfruté mucho, tanto por el recorrido como por la afición italiana. Es una carrera muy dura pero desde luego que sí mereció la pena conocerla”, relata en conversación con Giroditalia.it, en las fechas en que se disputan las Ardenas en las que fue rey (cinco Flechas Valonas, cuatro Lieja-Bastoña-Lieja).