Francesco Moser, que cumple este viernes 75 años, sigue en plena forma. Lo pudimos disfrutar en dos ocasiones en los últimos meses alrededor del Giro d’Italia: estuvo primero en marzo en la inauguración del Walk of Fame de la Milano-Sanremo, paseo del que forma parte tras su victoria en la ‘Classicissima’ de 1984, y visitó, como cada año, la Corsa Rosa el pasado mes de mayo para la Pedalata Mediolanum que se desarrolla cada día antes de la llegada a meta del pelotón.
Centrado ahora en su faceta de viticultor, en las colinas al norte del Trento, su tierra, ‘El Sheriff’ cubrió una época vertebral en la historia del ciclismo: “Corrí de 1969 a 1988”, años que enlazan el ciclismo más épico, el de cambios en el manillar y demasiados tramos aún de tierra, con el de las primeras grandes innovaciones tecnológicas. Y en todo ese tiempo fue relevante: 23 etapas en el Giro, cuatro victorias en la clasificación por puntos y, por supuesto, su triunfo final en 1984, por delante del añorado Laurent Fignon.