Van der Poel regala espectáculo e Isaac del Toro no corre riesgos
Debía ser un paseo; sin embargo, no ha sido exactamente así. Inicialmente podía parecerlo, con la inocua fuga de Xabier Mikel Azparren (Pinarello Q36.5), Roberto Carlos González (Solution Tech NIPPO Rali) y Dries De Bondt (Jayco AlUla), que llegó a alcanzar cuatro minutos de margen. Pero en la subida a Ripatransone se desató el Alpecin-Premier Tech, o mejor dicho, Mathieu van der Poel, que se tomó la última etapa como si fuera un entrenamiento personal de cara a la Milano-Sanremo y se puso a tirar a tope.
Parecía una labor destinada a descolgar a los velocistas y favorecer a su compañero Philipsen, pero acabó no siendo así, porque el grupo inevitablemente se seleccionó y acabó quedándose cortado incluso el propio Jasper. Delante aguantarían 30 corredores, mientras que por detrás se formaría un gran grupo con todos los velocistas excepto Arnaud De Lie (Lotto Intermarché), aún más retrasado. Van der Poel, con todos los capos de la general a su rueda, continuó con su show personal hasta el circuito de San Benedetto del Tronto, donde el Ineos Grenadiers logró reintegrar a todo el pelotón y puso fin al ‘entrenamiento’ de Mathieu tras más de 30 km de frenética persecución.
En ese momento entra en acción el Visma | Lease a Bike, que guía al grupo hasta el esprint intermedio situado en el tercer paso por meta, con un Matteo Jorgenson que, lanzado a la perfección por Wout Van Aert, gana el esprint, se lleva 3” de bonificación y adelanta a Pellizzari en el 2.º puesto de la general.
A partir de ahí no había nada más que pueda frenar la llegada al esprint, aunque la acción de finisseur de Jonas Abrahamsen (Uno-X Mobility), neutralizada dentro del último kilómetro, hizo temblar a más de uno. A 2 km de meta se registra una caída que involucra a Paul Magnier (Soudal-QuickStep) y Jasper Philipsen (Alpecin-Premier Tech), pero no a Milan, que es llevado a la parte delantera a la perfección por Edward Theuns en los últimos 400 metros y remata el trabajo con un esprint de los suyos, imparable.
Para Milan es el tercer éxito consecutivo en San Benedetto del Tronto, el quinto total en la Tirreno Adriatico y el sexto de la temporada (es de momento el corredor más laureado del año junto a Evenepoel).