De Bérgamo 2023, al maillot que -junto con la Maglia Rosa– todos codician y admiran en el mundo del ciclismo. Brandon McNulty fue el más inteligente y fresco en un Campeonato del Mundo 2026 agónico, donde los mejores nombres del mundo agotaron hasta el último respiro. El ‘Expreso de Arizona’ encontró su estación final en el país vecino.
Tres veces presente en el Giro d’Italia y ganador de etapa hace tres campañas, McNulty -4º hace solo siete días en la contrarreloj mundialista- culminó una de sus acciones habituales, una arrancada inesperada a una treintena de kilómetros de la conclusión para imponerse entre la más alta alcurnia del pelotón. Mathieu Van der Poel (3º, bronce), que junto a Wout van Aert se lanzó desde lejos; Michael Matthews (2º, plata), que puso todo el empeño y la experiencia de sus 36 primaveras; o Tom Pidcock (7º), cuyos demarrajes finales hicieron temer a un ‘Team USA’ brillante, con Matteo Jorgenson y Quinn Simmons como gregarios de lujo.
Ni siquiera Isaac del Toro -5º, de nuevo al pie del podio como en la crono- o Paul Seixas, acuciado por los calambres, pudieron, con su impetuosidad, detener el irrefrenable deseo de un incrédulo McNulty. Hace un año celebraba en Montréal, en el Gran Premio ‘worldtour’ de la ciudad, de la mano de un Tadej Pogacar magnánimo ante un compañero que siempre trabaja por él. 378 días después, el esloveno habrá celebrado seguramente ante la televisión en casa que el arcoíris se quede en casa UAE.
Y de aquella victoria de Brandon McNulty en la Corsa Rosa, frente a la Città Alta, tras una fuga de 190 kilómetros, McNulty cerrará previsiblemente el círculo en apenas dos semanas, cuando se le espera en la salida de Il Lombardia presented by Crédit Agricole. El arcoíris volverá a brillar entre las ‘Hojas Muertas’.